¿cómo funciona un vehículo híbrido?
Un vehículo híbrido incorpora una tecnología avanzada de propulsión que combina un motor de combustión interna (generalmente impulsado por nafta) con un motor eléctrico. La interacción entre ambos sistemas permite optimizar el consumo de energía, mejorar la eficiencia y ofrecer una experiencia de conducción más inteligente y confortable.
En las fases de arranque y circulación a baja velocidad, el vehículo da prioridad a la propulsión eléctrica, lo que ofrece una experiencia de conducción silenciosa, ágil y con un consumo de combustible excepcionalmente bajo. Esta innovación permite sacar el máximo partido a cada motor en el momento adecuado.
En función de las condiciones de conducción, el sistema cambia automáticamente entre tres modos de propulsión:
- propulsión 100% eléctrica
- propulsión híbrida (combinación de motores de combustión interna y motores eléctricos),
- motor de combustión interna (motor de nafta).
Este avanzado sistema de gestión de la energía, resultado de años de investigación y experiencia tecnológica, se adapta en tiempo real a las condiciones de conducción, teniendo en cuenta la aceleración, el tipo de terreno y el nivel de carga de la batería. En combinación con una caja automática multimodo, optimiza el equilibrio entre rendimiento, confort y eficiencia energética.
Algunos modelos también ofrecen un modo específico para dar prioridad temporalmente a la conducción eléctrica.
Un vehículo híbrido incorpora una tecnología avanzada de propulsión que combina un motor de combustión interna (generalmente impulsado por nafta) con un motor eléctrico. La interacción entre ambos sistemas permite optimizar el consumo de energía, mejorar la eficiencia y ofrecer una experiencia de conducción más inteligente y confortable.
En las fases de arranque y circulación a baja velocidad, el vehículo da prioridad a la propulsión eléctrica, lo que ofrece una experiencia de conducción silenciosa, ágil y con un consumo de combustible excepcionalmente bajo. Esta innovación permite sacar el máximo partido a cada motor en el momento adecuado.
En función de las condiciones de conducción, el sistema cambia automáticamente entre tres modos de propulsión:
- propulsión 100% eléctrica
- propulsión híbrida (combinación de motores de combustión interna y motores eléctricos),
- motor de combustión interna (motor de nafta).
Este avanzado sistema de gestión de la energía, resultado de años de investigación y experiencia tecnológica, se adapta en tiempo real a las condiciones de conducción, teniendo en cuenta la aceleración, el tipo de terreno y el nivel de carga de la batería. En combinación con una caja automática multimodo, optimiza el equilibrio entre rendimiento, confort y eficiencia energética.
Algunos modelos también ofrecen un modo específico para dar prioridad temporalmente a la conducción eléctrica.